El día de hoy hace aparición una vez mas la melancolía en mi vida y en el lugar menos indicado como es su cruel costumbre.
Caminando por la calle como muchas otras veces a eso de las 4 de la tarde me pongo a pensar en algo inexistente pero que en algún punto de mi vida puede hacer aparición y no se si para ese entonces yo seré capaz de enfrentarlo.
Mientras andaba me pregunte a mi mismo, ¿Acaso llegara el día en qué extrañe todo esto, esta sensación en el viento, la calidez de este sol, la belleza de las nubes haya en lo alto, las personas pasando de un lado a otro absortas en su mundo, sin preocuparse por lo que les rodea en ese instante y que ellas forman parte ahora de mis pensamientos en ese preciso momento?
No lo se, no tengo una respuesta para esa clase de preguntas, pero siento que no será nada grato sentir eso.
Me vi una vez mas pasando por esos lugares, destruidos y devorados por el paso de los años, entonces me observe a mi mismo como una persona vieja, mis cabellos ahora visten de gris, arrugas deforman aun mas mi demacrado rostro, puedo sentirlo aunque no sea el momento, contemplo todo mi alrededor como si se tratara de un sueño y que por desgracia se trata de la mas fatídica realidad.
¿Qué demonios ha ocurrido?
Cabizbajo me hago esta pregunta escupiendo las palabras al suelo, atragantándome con mi propia saliva, me encuentro en un estado que no puedo definir mas que como si por una eternidad hubiera yo vivido en el olvido y al volver aquí, lo que experimento ahora es algo no menor a esa calamidad y me falta el aire, no puedo creer todo lo que veo en este instante, es un lugar completamente distinto al que solía ser, es horripilante.
Volteo a mi izquierda mientras desciendo por aquellos escalones que se desmoronan a mi paso, acaricio la pared con mi mano, recuerdo cómo hice esto mismo aquel día tiempo atrás y una bella memoria viene a mi mente, en mis labios se dibuja una sonrisa cargada de felicidad y melancolía.
Remembranzas que queman mi alma y la desgarran, cómo aquella tarde sonreía simplemente por escuchar el canto de los pájaros y ver al niño corriendo tras su balón, el día de hoy solo queda un vago sentimentalismo de lo que una vez fue en este lugar y que no basta a mi corazón para hacerlo brincotear un poco mas fuerte de lo acostumbrado.
Sorprendido por el sentimiento que me causa el volver a tocar este muro llevo mi mano con un movimiento brusco hacia mi boca, tapándola, como evitando soltar un grito estridente, volteo hacia enfrente mirando hacia la parte baja de las escaleras, aquella tarde, si tan solo pudiera regresar a aquella tarde, ese día, ella estaba ahí, a no mas de un par de pasos de distancia de mi…
Estiro mi brazo y abro mi puño, al cerrarlo no encuentro resistencia alguna, su hombro ya no se encuentra en ese lugar, el tiempo lo devoro todo una vez mas, lo ha consumido y enterrado en un lugar al que nadie es capaz de llegar, sumergiendolo en un baño de acido que lo ha carcomido.
Hoy solo me queda el recuerdo de que ella estuvo aquí alguna vez, que yo la tome por el hombro, ella giro hacia mí clavando su mirada en la mía, yo ladee mi cabeza para contemplar a tan hermosa y delicada criatura, ella subió un escalón a la vez que yo descendía, pase mi brazo por detrás de su cintura y tome su mano apretándola con fuerza al momento que ella dejo en mis labios el beso más dulce que jamás haya probado.